La prospección de langostino dentro de la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza comenzó a concentrar la atención de la cadena pesquera por una razón concreta: los primeros registros de captura en las subáreas evaluadas serán determinantes para definir en las próximas horas la apertura comercial de la temporada en aguas nacionales. El Consejo Federal Pesquero, reunido entre ayer y hoy, deberá resolver sobre la base del informe oficial elevado por el Departamento Crustáceos del INIDEP, que ya ingresó formalmente al organismo mediante la Nota INIDEP DNI N° 46/2026, NO-2026-52534882-APN-DNI#INIDEP, fechada el 27 de mayo de 2026.
El documento, incorporado al tratamiento del Acta CFP N° 14/2026, remite la información reportada por observadores nacionales y provinciales embarcados en los buques que participan de la prospección de langostino, Pleoticus muelleri, dentro del AVPJM, en las Subáreas 4, 5, 15 y 16. El informe corresponde al primer día de trabajo efectivo, desarrollado el 26 de mayo, y contiene los principales indicadores de pesca del recurso, junto con la captura incidental de merluza común.
Tras la búsqueda de la primera noche de prospección, el informe oficial confirmó la presencia de concentraciones en las cuatro subáreas evaluadas. El mayor rendimiento promedio se registró en la Subárea 5, con una captura media diaria cercana a las 23 toneladas, mientras que la Subárea 16 fue la segunda en importancia, con un promedio de 16 toneladas por día.
Los datos de talla aportan una primera lectura biológica de fuerte valor para la administración. En las Subáreas 4 y 5 se observaron las mayores proporciones acumuladas de categoría L1, con 61,73% en la SA 4 y 70,35% en la SA 5. La categoría L2 ocupó el segundo lugar, con 32,92% en la SA 4 y 26,82% en la SA 5. En esos mismos sectores, la presencia de L4 y menores fue prácticamente nula: 0,03% en la SA 4 y 0% en la SA 5.
En las Subáreas 15 y 16, la composición comercial mostró otro perfil. Allí la categoría más representativa fue L2, con 33,53% en la SA 15 y 40,52% en la SA 16. En la SA 15 le siguió la categoría L3, con 31,07%, mientras que en la SA 16 la segunda participación correspondió a L1, con 33,33%. La categoría L4 y menores alcanzó 23,3% en la SA 15 y 3,85% en la SA 16.
La combinación de abundancia, talla comercial y comportamiento operativo del recurso será determinante para definir el primer ingreso de la flota a aguas nacionales, en una temporada que concentra una fuerte expectativa productiva luego de un año anterior atravesado por demoras y conflictos laborales. Los registros oficiales ubican a la SA 5 como el sector de mayor rendimiento promedio y a las SA 4 y 5 como las áreas con mejor composición de tallas comerciales durante el primer día de prospección.
La zona norte de la prospección, al sur de la gran concentración de buques tangoneros congeladores que operan el recurso por fuera de la ZVPJM desde hace más de veinte días, aparece como uno de los puntos centrales de la evaluación. Las capturas registradas en ese frente, con buenas tallas, calidad comercial y continuidad operativa, reforzaron la expectativa sobre una apertura que podría ordenar el ingreso progresivo de la flota al área vedada, siempre bajo el criterio técnico que surja del análisis final.
En el sector sur, las Subáreas 15 y 16 también aportaron señales de interés para la actividad. Frente al área de influencia del Golfo San Jorge sur, los registros muestran una composición de tallas más distribuida y capturas que mantienen relevancia operativa para los puertos santacruceños. Para Santa Cruz, la eventual habilitación de esos espacios marítimos tiene impacto directo sobre muelles, estiba, transporte, servicios de apoyo y plantas vinculadas al procesamiento del marisco.
El dato biológico se proyecta de manera inmediata sobre la economía portuaria. Cada subárea habilitada define rutas de descarga, tiempos de navegación, disponibilidad de materia prima y movimiento industrial en tierra. La apertura de la temporada ordenará una parte sustancial del trabajo pesquero patagónico durante los próximos meses, especialmente en los puertos que dependen del ingreso sostenido de langostino para activar servicios y empleo.
La prospección completará el período técnico previsto y luego el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero procesará la información obtenida en los lances. Ese informe será la base científica para que la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca de la Nación, junto con el Consejo Federal Pesquero, defina fecha de apertura, sectores habilitados y condiciones de ingreso de la flota comercial.
En paralelo, Santa Cruz profundiza su participación técnica en el sistema de observación pesquera. La provincia viene trabajando junto al INIDEP para ampliar la presencia de observadores provinciales en distintas pesquerías del Mar Argentino, con una estrategia orientada a fortalecer capacidades locales, generar información propia y sostener continuidad laboral en actividades de marcada estacionalidad.
Ese esquema coloca a los observadores en un lugar cada vez más relevante dentro de la administración pesquera moderna. La información embarcada permite conocer el comportamiento real del recurso in situ, seguir la dinámica de las flotas y aportar datos determinantes para decisiones de administración y manejo.
El frente laboral llega con avances importantes. La flota congeladora alcanzó acuerdos paritarios antes del inicio de la temporada, un elemento de previsibilidad para una actividad que en 2025 sufrió una demora significativa en su arranque. La experiencia del año pasado dejó una conclusión económica contundente: los meses perdidos durante la ventana principal de operaciones, en momentos donde biológicamente el recurso es apto para su captura, se transforman en una pérdida directa para toda la cadena.
Marisco que queda sin capturar durante su mejor ventana biológica representa valor económico que se diluye. Ese impacto alcanza capturas, abastecimiento industrial, exportaciones y empleo.
La flota fresquera marplatense mantiene negociaciones en curso con los gremios, mientras el sector portuario observa con atención la velocidad de las definiciones. En Chubut, representantes de la estiba transmitieron que las descargas de langostino cuentan con condiciones operativas para desarrollarse en los puertos provinciales.
Desde el sector industrial, CAPIP y CAFACh advierten sobre el impacto de los nuevos valores laborales en la capacidad de absorción de las plantas, dentro de una estructura que también enfrenta aumentos en energía, insumos, logística y financiamiento.
La inminencia de la apertura acelera todos los movimientos. Armadores, tripulaciones, estibadores, plantas, cámaras empresarias y gobiernos provinciales necesitan convertir la disponibilidad del recurso en una temporada con continuidad.
El langostino sostiene una parte esencial del ingreso de divisas pesqueras, pero su resultado económico depende de una arquitectura operativa precisa: captura eficiente, descarga ordenada, procesamiento competitivo y colocación externa en mercados que demandan el producto premium argentino.
La definición sobre las subáreas de la ZVPJM tendrá además un efecto territorial inmediato. En los últimos años, la ubicación del recurso modificó circuitos de descarga y desplazó parte de la operatoria hacia puertos con mejores condiciones logísticas o mayor cercanía a las concentraciones comerciales. Por eso, cada habilitación incide sobre la distribución del trabajo en tierra y sobre la capacidad de las provincias patagónicas para capturar valor dentro de la cadena.
En materia de precios, la negociación parte de una referencia inferior al cierre de la zafra en aguas provinciales, que había terminado en torno a US$2,00 por kilo en boca de bodega. Las conversaciones preliminares se ubican entre US$1,85 y US$1,90, mientras armadores marplatenses de buques fresqueros buscan sostener una pauta más próxima a US$2,00/US$2,10.
Hasta el momento, esa pretensión encuentra escaso margen de aceptación, en un inicio de temporada donde el valor de la materia prima aparece como una variable central para la ecuación económica de la flota y de las plantas. Por estos días, en muelles de Mar del Plata, el langostino fresco descargado por la flota fresquera en operaciones fuera de la ZVPJM se comercializa a $3.500 el kilo en boca de bodega.
El langostino volvió a ocupar el centro de la agenda pesquera nacional con datos concretos de operación. Los registros iniciales de la prospección muestran señales favorables en la ZVPJM, la flota aguarda la definición administrativa sobre las subáreas habilitadas y los puertos comenzaron a recibir el primer movimiento fuerte asociado al marisco.
Puerto Madryn amaneció hoy con más de una docena de congeladores tangoneros preparados para descargar langostino procedente del norte de la ZVPJM, en una postal inédita para este inicio de temporada. En las próximas horas se espera el arribo de otras quince unidades, lo que anticipa un incremento inmediato de actividad sobre muelles, servicios portuarios, transporte y plantas de procesamiento.
En paralelo, Puerto Rosales, en la provincia de Buenos Aires, sostiene desde hace algo más de veinte días una operatoria vinculada al langostino, con mayor intensidad durante la última semana por el aporte de buques de Argenova.
Ese movimiento ya tuvo su primera expresión exportadora: diez contenedores del Grupo Conarpesa con destino a España. El dato confirma la velocidad con la que la materia prima comienza a transformarse en flujo comercial externo cuando la cadena logra ordenar captura, descarga, procesamiento y embarque.
